Si te pregunto quién inventó la bombilla, ¿qué nombre te viene a la mente? ¿Pensaste en Humphry Davy? ¿Acaso Warren de la Rue o Joseph Wilson Swan? Según el sitio web bulbs.com, en su artículo “Historia de la bombilla” hubo al menos 20 invenciones de la bombilla anteriores a la ‘invención’ de Thomas Alba Edison. El autor del artículo narra que el 14 de octubre de 1878, Edison presentó su primera solicitud de patente para «Mejora en Luces Eléctricas». No fue el primero en ‘inventar’ la bombilla, pero, cuando su equipo de inventores descubrió que un filamento de bambú carbonizado podría durar más de 1200 horas, fue el primero en producir un producto comercialmente viable.
Ahora bien, si te pregunto quién inventó el teléfono, ¿dirías que fue Elisha Gray o Alexander Bell? El 14 de febrero de 1876, tanto Alexander Graham Bell como Elisha Gray, con tres horas de diferencia, solicitaron la patente del teléfono. Esto dio lugar a múltiples acusaciones de espionaje y plagio. El abogado de Gray no creía en el valor del invento de su cliente y le aconsejó que abandonara su reclamo de prioridad. Pero hay más en esta historia y tiene que ver con otro inventor: 16 años antes, Antonio Meucci presentó una advertencia de patente sobre el «teletrófono», un dispositivo que enviaba palabras a través de cables. En Estados Unidos, una advertencia (caveat) no es una patente, es un aviso oficial que dice que estás en el proceso de inventar algo. Pero en 1874, el empobrecido Meucci no pudo renovar su advertencia.
Estos son solo dos ejemplos de invenciones simultáneas; pero hay muchos otros. Según el Dr. A. L. Kroeber, uno de los principales factores que influyen en las ocurrencias paralelas es el entorno cultural al momento de la invención. Por ejemplo, el descubrimiento de la estructura de doble hélice de la molécula de ADN no habría sido posible sin el desarrollo de la cristalografía de rayos X y el trabajo de Rosalind Franklin y Maurice Wilkins. Por esa misma época, Linus Pauling, uno de los principales físicos y químicos de la época, propuso una estructura helicoidal de tres cadenas del ADN. Su modelo resultó ser erróneo pero es difícil no pensar que el descubrimiento era inevitable.
Según lo relatado por Kumar Srivastana de la revista Wired, Stuart Kauffman introdujo el concepto de “The Adjacent Possible”; esto es cuando los sistemas biológicos pueden transformarse en sistemas más complejos haciendo pequeños cambios incrementales. Steven Johnson usa esta teoría en su libro «De dónde vienen las buenas ideas» para sugerir que las nuevas ideas solo pueden evolucionar en pasos incrementales a partir de las anteriores. Si bien, cada idea incremental puede ser pequeña, la acumulación de varias ideas pequeñas puede sumar grandes descubrimientos. Muchos avances científicos se atribuyen al genio solitario pero, cuando las condiciones son las adecuadas, es cuestión de tiempo para que surja el siguiente paso tecnológico.
Danny Hills, un inventor y empresario estadounidense, compara los inventos con un embudo. Al principio, hay miles de personas pensando en el mismo problema, pero solo una fracción, digamos una de cada 10, entrará en detalles sobre cómo desarrollar la idea aún más. De ese 10%, solo 1 de cada 10 construirá un prototipo funcional. Al final del embudo, generalmente solo uno o dos lograrán que la invención se realice y cambie la cultura. El descubrimiento de la estructura del ADN era inevitable, la probabilidad de que Watson y Crick la descubrieran era de uno entre muchos miles.
Las ideas quieren ser libres porque nunca están completamente desarrolladas cuando se originan. Como se describe en kk.org, las ideas comienzan siendo abstractas y se vuelven más específicas con el tiempo. Con cada iteración, la idea puede reclutar nuevas personas. A menudo, la persona o el equipo que hace que la idea se arraigue no son los primeros en pensar en la idea.
Si nos adherimos al modelo del embudo para producir innovaciones es posible que la mayoría de las ideas iniciales no fueran muy buenas. Como dijo Steven Spielberg “Todas las buenas ideas comienzan como malas ideas, por eso lleva tanto tiempo”. Pero, creo que no deberíamos preocuparnos por producir malas ideas, después de todo, como dijo Linus Pauling (el mismo Linus Pauling del que hablábamos antes, el que produjo un modelo erróneo de la molécula de ADN pero que luego fue reconocido por otras contribuciones y terminó ganando dos Premios Nobel) “La mejor manera de tener una buena idea es tener muchas ideas”.
r.c.d. kreimerman
Referencias:
https://kk.org/thetechnium/progression-of/
https://qz.com/emails/quartz-obsession/1482596/simultaneous-invention/
https://en.wikipedia.org/wiki/Antonio_Meucci
https://www.jstor.org/stable/2142320?seq=4
https://www.fastcompany.com/1835611/why-great-ideas-come-pairs
http://www.telephonecollecting.org/Bobs%20phones/Pages/Essays/Meucci/Meucci.htm
https://www.nature.com/scitable/topicpage/discovery-of-dna-structure-and-function-watson-397/
https://profiles.nlm.nih.gov/spotlight/sc/feature/doublehelix
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R.C.D. Kreimerman,Ingeniero de formación, mercadólogo por accidente y emprendedor por elección. Ha trabajado en empresas como Coca-Cola, Grupo Bimbo, Lala y Nielsen. Desarrolla contenidos para páginas web y es el fundador de Bold74: agencia digital boutique dedicada a ayudar a emprendedores a que su presencia digital sea inteligente. Vive en Toronto desde 2011 con su esposa, dos hijos y ahora también una perrita que bien pudiera ser una mezcla de Beagle con algo más.
R.C.D. Kreimerman, Engineer by training, marketer by accident, and entrepreneur by choice. He has worked in companies such as Coca-Cola, Grupo Bimbo, Lala and Nielsen. He develops content for web pages and is the founder of Bold74: a boutique digital agency dedicated to helping entrepreneurs make their digital presence smart. He has lived in Toronto since 2011 with his wife, two children and now also a dog that could well be a Beagle mix with something else.